Cómo el fracaso del cero covid manchó la imagen de Xi Jinping
Varias ciudades chinas flexibilizaron el viernes las medidas anticovid tras las protestas por la muerte de diez confinados en Urumqii, Xinjián, que no pudieron huir de un incendio. El propio presidente, Xi Jinping, dio el visto bueno a las iniciativas alegando que la actual ola de la pandemia es “menos letal” que las anteriores. No obstante, las autoridades mantienen un control férreo de la población para atajar manifestaciones como las surgidas en noviembre en muchas ciudades del país. Aun habiendo relajado algunas medidas, el país no puede renunciar ahora a sus restricciones, pues un fuerte incremento de los casos colapsaría el precario sistema sanitario de China. Esa necesidad de control es la coartada del Gobierno chino para extremar la vigilancia de la población, especialmente la vigilancia de los jóvenes. Una crónica de Laura Iglesias San Martín y Tamara Rivera Castro para #EsNoticiaDW